Illustration: Needle in COVID molecule

El desarrollo de una nueva cepa de COVID-19 no es único: todos los virus producen nuevas cepas o variantes. Los científicos que estudian la enfermedad, y desarrollan vacunas contra el COVID, siempre han anticipado que evolucionarían nuevas cepas.

Los virus mutan cuando se replican y crean una versión ligeramente diferente del virus.

A veces, estas cepas variantes simplemente desaparecen; estos son los virus que no aparecen en las noticias y que no preocupan a los científicos.

Sin embargo, ocasionalmente los virus variantes prosperan, lo que significa que sobreviven mejor que el virus original y pueden superarlo. Pueden volverse más infecciosos que la cepa original. Y la eficacia de las vacunas contra el COVID actuales podría verse reducida o no para estas nuevas cepas.

Dicho esto, las vacunas siguen siendo nuestra herramienta más poderosa para combatir todas las cepas del COVID-19.

¿Cuáles son las nuevas variantes del COVID?

Se han descubierto muchas variantes del COVID-19. Pero actualmente estamos siguiendo tres:

  • Cepa del Reino Unido: la variante del Reino Unido se propaga más fácil y rápidamente que otras. Actualmente, no hay evidencia de que cause una enfermedad más grave o un mayor riesgo de muerte.
  • Cepa de Brasil: la variante de Brasil contiene más mutaciones que la cepa del Reino Unido; esto puede afectar su capacidad de ser bloqueada por anticuerpos terapéuticos o por una vacuna.
  • Cepa sudafricana: la variante sudafricana comparte algunas mutaciones con la variante de Brasil y es una amenaza similar.

Actualmente, se han identificado en Maryland cepas tanto del Reino Unido como de Sudáfrica.

¿Funcionan las vacunas contra las nuevas cepas?

La respuesta sencilla es: sí. Cómo (y con qué eficacia) funcionan contra estas nuevas cepas requiere una explicación más compleja. Los puntos clave son:

Las vacunas siguen siendo muy eficaces.

La efectividad de las vacunas autorizadas actualmente es bastante alta, aunque un poco menor para las nuevas cepas. La eficacia de casi el 95 por ciento de las vacunas dePfizer y Moderna es mucho mayor que la eficacia típica de las vacunas. Recordemos que la vacuna anual contra la influenza tiene una efectividad de alrededor del 40 al 60 por ciento de un año a otro.

Si bien los anticuerpos creados por las vacunas no bloquearon el virus tan bien en las cepas de Sudáfrica y Brasil, debe tenerse en cuenta que los anticuerpos que luchan contra el virus no son la única parte de una vacuna que hace que esta sea efectiva.

Estas vacunas provocan una respuesta inmunitaria potente, utilizando células T, células B de memoria y otros tipos de anticuerpos; por ello, siguen siendo altamente protectoras, aunque haya una disminución de la potencia de los anticuerpos.

Las vacunas previenen la hospitalización y la muerte.

Aunque las vacunas sean menos eficaces contra una cepa específica, siguen protegiendo bastante bien contra la hospitalización o la muerte causadas por el virus de estas nuevas cepas.

Este es un aspecto fundamental. Esto no solo ayudará a aliviar la tensión en el sistema de salud, sino que también significará que menos personas podrían morir producto de la enfermedad a medida que más personas reciban la vacuna.

Las vacunas ayudan a detener nuevas variantes.

A medida que vacunamos a tantas personas como sea posible y con la mayor celeridad, podemos detener la propagación del coronavirus. Una transmisión lenta del virus significa menos oportunidades de mutar, lo que puede ayudar a prevenir la aparición de otras variantes.

Las vacunas se pueden actualizar para que sean más efectivas.

La investigación sobre todas las vacunas continúa. Se pueden desarrollar nuevas formulaciones o inyecciones de refuerzo que mejoren su eficacia. Conozca más acerca de cómo se desarrollaron las vacunas.

Las vacunas de ARNm , que es la tecnología utilizada por Pfizer y Moderna, pueden ser reformuladas mucho más rápidamente que las vacunas que utilizan métodos más tradicionales. Tanto Pfizer como Moderna ya están analizando cómo podría ser un refuerzo en el futuro.

Reducir la propagación del COVID

La mejor manera deprotegerse y proteger a los demás del virus, sin importar de qué cepa se trate,es recibir la vacuna cuando esté disponible.

Además, para reducir la propagación de esta enfermedad, tenemos que continuar siguiendo todas las medidas de salud pública que ya conocemos, como llevar una mascarilla, mantener el distanciamiento social y evitar las grandes reuniones, incluso después de vacunarse.

 

Actualizado el 9/FEB/2021


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