Pregnancy and COVID

El embarazo es un momento emocionante de la vida, pero puede producir mucho temor cuando nos enfrentamos a una pandemia como el nuevo coronavirus (COVID-19).

Hay muchas preguntas que responder y muchas preocupaciones que abordar. Primero, dado que este virus es tan nuevo, todavía estamos aprendiendo mucho.

Sin embargo, existe cierta información de pequeños estudios de investigación y observaciones que pueden guiarnos y tratar de abordar las inquietudes en este momento.

Protección durante el embarazo

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de contraer enfermedades graves a causa del COVID-19. Además, el COVID-19 durante el embarazo podría aumentar su riesgo de otros resultados adversos, como el parto prematuro.

La mejor manera de combatir las infecciones es protegerse de las enfermedades en primer lugar. Las mejores formas de protegerse contra el coronavirus son usar mascarilla, mantener el distanciamiento social, evitar el contacto con personas enfermas y lavarse las manos adecuadamente con agua y jabón o con un desinfectante de manos a base de alcohol.

Si una mujer embarazada cree que podría tener COVID-19, debe notificar a su proveedor de atención médica y/o llamar al Departamento de Salud y seguir sus consejos.

La vacuna contra el COVID y el embarazo

Aunque la aprobación de uso de emergencia de la Administración Federal de Medicamentos de la vacuna contra el COVID-19 actual es para personas de 16 años en adelante, actualmente no hay datos sobre la seguridad de las vacunas contra el COVID-19 en mujeres embarazadas o en período de lactancia. No se realizaron ensayos de vacunas en mujeres embarazadas; por ello, no hay información sobre los efectos de la vacuna en el feto.

Asimismo, no hay disponibles datos de seguridad sobre los efectos de las vacunas de ARNm, que es el tipo de vacuna que se usa para combatir el COVID en el lactante o en la producción de leche. Sin embargo, en virtud de la forma en que funcionan las vacunas de ARNm, no contienen un virus vivo y no se cree que representen un riesgo para el lactante que está siendo amamantado.

Todas las mujeres embarazadas, las mujeres que planean quedar embarazadas y las mujeres que están dando de mamar deben consultar con su médico antes de vacunarse.

Citas prenatales

Practicar el distanciamiento social puede resultar más difícil debido a las consultas prenatales, que son mensuales o semanales. Si la mujer embarazada está enferma, debe reprogramar su cita prenatal o usar una mascarilla.

Una buena alternativa son las citas virtuales, si están disponibles a través del proveedor. La telemedicina se está volviendo más común y University of Maryland Medical System (UMMS) ofrece muchas opciones para citas de telemedicina.

La telemedicina es ideal para consultas prenatales virtuales, monitoreo en el hogar (peso, presión arterial, frecuencia cardíaca fetal, azúcar en sangre, etc.), consultas con especialistas (proveedores materno-fetales, asesores genéticos), comunicación en línea con proveedores, atención de salud mental, consultas virtuales de posparto y apoyo a la lactancia.

En este momento, University of Maryland Medical System alienta a todos los pacientes a utilizar el servicio MyPortfolio para comunicarse con sus proveedores en línea, el cual brinda a los pacientes un mejor acceso a los proveedores en lugar de tener que programar citas para recibir respuestas a sus preguntas.

Riesgo de parto prematuro

Según un estudio publicado en septiembre de 2020, que incluyó a aproximadamente 600 mujeres embarazadas, la prevalencia de un parto prematuro (menos de 37 semanas) durante las hospitalizaciones relacionadas con el COVID-19 fue del 12.6 por ciento. Este número fue más elevado que en la población general de EE. UU. en 2018, que fue del 10 por ciento.

En el estudio, las mujeres sintomáticas dieron a luz de forma prematura tres veces más a menudo que las mujeres que dieron positivo por COVID y no tenían síntomas.

Riesgo de pérdida del embarazo

Hasta la fecha, no existe ninguna evidencia que vincule al nuevo coronavirus con un mayor riesgo de pérdida del embarazo. Actualmente, las estadísticas muestran que la pérdida del embarazo es igual en mujeres con COVID-19 y en la población general. Además, no hay evidencia actual de que el COVID-19 cause malformaciones fetales.

Transmitir el virus al bebé

Según varios estudios, el riesgo de transmitir el virus al bebé en el útero parece ser muy bajo. Hubo algunos casos de infecciones en recién nacidos, pero no estaba claro si el bebé se había infectado antes o después del nacimiento.

El virus y la lactancia materna

La evidencia actual sugiere que el virus no se transmite a un bebé a través de la leche materna, y los CDC alientan a las madres a amamantar a sus bebés para introducir anticuerpos y otra protección contra enfermedades.

Si una madre con COVID-19 elige amamantar a su bebé, debe tomar las precauciones adecuadas para no transmitir el virus a su bebé. Estas incluyen lavarse las manos antes de tocar al bebé y usar una mascarilla, si es posible, mientras el bebé está en el pecho.

Otra precaución sería que una persona sana alimentara al bebé con leche extraída. En este caso, la madre debe tomar las precauciones adecuadas mientras bombea, como lavarse las manos antes de tocar cualquier parte de la bomba o las partes del biberón y seguir las recomendaciones para limpiar la bomba después de cada uso.

Dar a luz

La mayoría de los partos se producen en hospitales. La mayoría de los hospitales, como todas las instalaciones de University of Maryland Medical System (UMMS), están tomando precauciones especiales para mantener seguros a los pacientes.

Para proteger a los pacientes, se han implementado restricciones temporales de visitantes. Recomendamos muy especialmente que las mujeres consulten la política de visitas del hospital en el que planean dar a luz. Es posible que sea necesario modificar el plan de parto para adaptarse a una política más estricta.

Además, la mayoría de los hospitales utilizan cuartos de presión negativa para pacientes contagiosos, lo que mantiene a los otros pacientes más seguros. El personal del hospital también ha sido capacitado para tomar las precauciones adecuadas al tratar a los pacientes.

Fuentes: CDCKFFHarvard Medical School y Sociedad de Medicina Materno-Fetal

Actualizado el 29/DIC/2020


UMMS brinda contenido revisado por expertos para mantener informada a nuestra comunidad. Cuando comparta este contenido protegido por derechos de autor, coloque el enlace a nuestro sitio para que se reflejen las actualizaciones fundamentales.